Arratsaldeon danoi,
Ayer celebramos el inminente cumpleaños de Marleta en uno de mis escenarios favoritos, el palacio Euskalduna de Bilbao. Primero vimos una representación del musical "Hoy no me puedo levantar". Sin más, no es ópera..., pero estuvo bien. No dejó de darme la impresión de que ponían la música a tope para tapar las voces de los cantantes. Quizás es que estoy acostumbrado a la limpieza del Bel Canto, donde la música no se esparce por decenas de altavoces para que retumbe en las paredes...
Pero eso no fue lo mejor, después del musical pudimos disfrutar de una agradable cena en el restaurante Etxanobe, el cual se encuentra en la azotea del Euskalduna. Tiene una estrella Michelín y es afamado por su propietario y jefe de cocina Fernando Canales. Un tío majo. No me quedó claro si era el cocinero jefe, el maître o el relaciones públicas. Tenía el delantal inmaculado y la verdad, no tenía pinta de haber cocinado mucho ese día;-)) Tuvimos la suerte de tener una mesa en la terraza, con vistas al Sheraton del nuevo Bilbao.

Decidimos jugárnosla y escoger dos platos cada uno. Mi elección fue la siguiente:
- Arroz cremoso con pulpo y salsa de hongos (espectacular).
- Solomillo de Kobe (muy espectacular).
- Minibolitas de chocolate con helado nosequé (espectacular).
Todo espectacular. El tal Kobe debe de ser, por lo que me contó la estiradísima maître, una especie de buey oriental (ver figura). Acerté de lleno.
Mientras esperábamos a los platos nos sirvieron unos entrantes de esos que dan fama a la nueva cocina vasca:
- Esferificación de tomate y nosequé más.
- Sasimi de lubina y blablablá.
Cuando pedimos el café nos pusieron un sorbetillo de naranja y unos bombones ideales. No entendía por qué nos los pusieron (nadie los había pedido) hasta que ví lo que cuesta un café ;-)) Pero estaba bueno. La verdad es que era un mundo de alta cocina y alta tecnología: la cucharilla del café era un palo con cristales de azúcar pegados y lo que creíamos que eran azucarillos... eran toallitas para las manos que crecían cuando la camarera les echaba agua!!! Vamos, que casi echamos las toallitas al café...
Al lado nuestro estaba cenando el actor Juan Etxanobe (supongo que es familiar del cocinero, cuyo segundo apellido es Etxanobe). La verdad es que el hombre no callaba, venga a hablar a todo volumen de sus proyectos con Imanol Arias, que si el dinero que hace Jose Luis Moreno... Le daba glamour al asunto...
Cuando nos íbamos, nos paró el tal Fernando Canales y nos preguntó qué tal, que si nos había gustado o qué. Le dijimos que sí (sin mentir, porque estaba todo cojonudo) y nos preguntó si concinábamos en casa. La respuesta fue "poco" y dijo "Qué pena, iba a regalaros un libro de recetas". Por supuesto, corregimos sobre la marcha y le dijimos que podíamos usar su libro para empezar a cocinar y nos regaló uno dedicado, como si fuera Arturo Pérez Reverte. Aún sabiendo que el libro estaba incluido en lo que pagamos, me hizo ilusión. A ver cuándo hago una recetilla de esas espectaculares...

Entre vosotros y yo, esto está bien una vez al año. Para el resto, prefiero los grasientos platos combinados del Tunelpe, el HP del Txitxinpe o el sacrosanto Haxe Eisben (Codillo con puré de patatas y col lombarda)... De todas formas, recomiendo probar el resturante del Señor Canales... Espectacular!!
Como siga cuidándome así, acabaré, como dice el título, en una esferificación de Mendikute...
Ala, segi ondo!!